ECONOMÍA
* Índice de Precios al Consumidor – I.P.C. (Inflación) *

INFLACIÓN

Se define como inflación al aumento generalizado del nivel de precios de bienes y servicios. Se define también como la caída en el valor de mercado o en del poder adquisitivo de una moneda en una economía en particular, lo que se diferencia de la devaluación, dado que esta última se refiere a la caída en el valor de la moneda de un país en relación a otra moneda cotizada en los mercados internacionales, como son el dólar estadounidense, el euro o el yen.

IPC

Índice en el que se cotejan los precios de un conjunto de productos (conocido como “canasta” o “cesta”) determinado en base a la Encuesta continua de presupuestos familiares (también llamada Encuesta de gastos de los hogares), que una cantidad de consumidores adquiere de manera regular, y la variación con respecto del precio de cada uno, respecto de una muestra anterior. De esta forma se pretende medir, mensualmente, la evolución del nivel de precios de bienes y servicios de consumo en un país.

CRECIMIENTO

Las nuevas cifras de actividad económica para el cuarto trimestre de 2016 indican que el crecimiento económico habría sido bajo, aunque algo mayor que el registrado en el tercero.

Con esto, el equipo técnico redujo la estimación de crecimiento más probable del producto para todo 2016, desde 2% a 1,8%, contenida en un rango entre 1,6% y 2%. Para el mismo año los nuevos datos de comercio exterior sugieren que el déficit en la cuenta corriente habría sido algo menor que el proyectado un trimestre atrás, y se habría situado entre 4,3% y 4,7% del PIB, con 4,5% como cifra más probable.

Para 2017 se espera una recuperación de la demanda externa y de los términos de intercambio del país, en un entorno de comercio mundial con alta incertidumbre. La dinámica de la demanda interna seguiría débil, aunque algo mejor que la registrada en 2016, debido principalmente al comportamiento de la inversión.

Sólo hasta el próximo año ya la meta esté en el rango meta entre 2 y 4 por ciento
proyecta un crecimiento entre 0,7% y 2,7%, con 2% como cifra más probable; este pronóstico se sitúa en la parte baja del rango proyectado por el mercado.

La desaceleración del producto y el menor desbalance externo en 2016, ha sido el reflejo del ajuste requerido en la economía colombiana debido al choque negativo al ingreso nacional que el país viene enfrentando desde mediados de 2014. La estrategia de inflación objetivo de mantener un aumento bajo y estable en los precios al consumidor, con expectativas de inflación ancladas en la meta, es un factor importante que propende por la sostenibilidad del crecimiento económico.Retornar a tasas mayores y sostenibles de crecimiento del PIB per cápita requiere reformas estructurales en la economía, que no solo dependen del Banco de la República sino del Gobierno y los empresarios.

BALANCE DE RIESGOS Y DECISIONES DE POLÍTICA MONETARIA

En síntesis, la economía colombiana continúa ajustándose a los fuertes choques registrados desde 2014 y el déficit en la cuenta corriente sigue corrigiéndose. La dinámica del producto ha sido más débil que la proyectada, la inflación se ha desacelerado y los efectos de varios de los choques transitorios de oferta que han afectado la inflación y sus expectativas siguen revirtiéndose y es probable que esta tendencia continúe. No obstante, la reversión de la inflación subyacente ha sido más lenta que la total, y algunas expectativas de inflación aumentaron y todas superan el rango meta del 2 al 4%.

Ante este contexto macroeconómico, existe consenso en la Junta de que, partiendo de un nivel posiblemente contractivo, una tasa de interés de referencia menor podría contribuir a que el producto se sitúe en su tendencia de largo plazo. Sin embargo, la postura de la política monetaria, además de tener en cuenta la debilidad proyectada de la demanda agregada, debe garantizar que la inflación subyacente y las expectativas de aumentos de precios registren una reversión robusta hacia la meta. En este entorno y con la información y pronósticos disponibles, la Junta estima adecuada una senda decreciente de la tasa de interés de referencia. No obstante, la gran incertidumbre que rodea el contexto externo y la evolución futura de las expectativas de inflación y de la actividad económica, dificulta determinar la velocidad de dicha senda.

Por lo anterior, al evaluar el incremento de las expectativas de inflación, la mayor incertidumbre global y el comportamiento de la demanda interna, la Junta Directiva consideró conveniente mantener inalterada la tasa de interés de referencia a la espera de nueva información.

Fuente: Portafolio.com